La comunidad educativa de la Escuela Juan XXIII N° 1-537 de Alvear Oeste participó de un simulacro de sismo organizado en conjunto con Defensa Civil, en el marco del cronograma establecido por la Dirección General de Escuelas (DGE) para fortalecer la prevención y la preparación ante emergencias en los establecimientos educativos de toda la provincia.
La actividad incluyó la revisión de instalaciones, patios y sectores internos de la institución, además del control de medidas preventivas como extintores, sistemas de cierre de gas y zonas seguras tanto dentro como fuera del edificio escolar. Posteriormente, estudiantes, docentes y personal participaron activamente del simulacro de evacuación.
El director de Defensa Civil, Adolfo Balverde, explicó que el objetivo principal es acompañar y trabajar junto a las escuelas para mejorar los protocolos de actuación. “Nosotros acompañamos a las escuelas, no venimos a tomar una prueba. Tratamos de hacer un trabajo en conjunto y darle una devolución de las cosas que se han hecho bien y las que se han hecho mal para corregirlas en el próximo simulacro”, señaló.
Balverde remarcó además que estas acciones se realizan durante todo el ciclo lectivo y abarcan todas las modalidades educativas de la provincia. También destacó la importancia de que los alumnos transmitan lo aprendido en sus hogares. “Desde los niños hasta los adolescentes, la idea es llevar esta educación a las casas para llegar a más población”, expresó.
Por su parte, la delegada regional de la DGE, Magalí Oneschuk, indicó que además de los simulacros sísmicos se trabaja en la capacitación sobre distintas situaciones emergentes, como intoxicaciones por monóxido de carbono, viento Zonda, tormentas y protocolos ante personas armadas dentro de las instituciones educativas.
“Cada escuela tendrá que adaptar su propio plan de contingencia, incorporando cartelería, roles específicos y formas de actuación ante distintas situaciones”, explicó la funcionaria, quien agregó que las actividades se desarrollaron simultáneamente en todos los establecimientos educativos de Mendoza por disposición provincial.
La directora de la institución, Nora Dominguez, destacó que los simulacros forman parte del calendario escolar anual y que abarcan todos los niveles, incluidos los jardines maternales y salas de nivel inicial anexas a la escuela.
Domínguez señaló además que el establecimiento deberá actualizar su plan de contingencia incorporando nuevos protocolos vinculados al monóxido de carbono, viento Zonda y tormentas, siempre con el objetivo de “cuidar y proteger la vida de los chicos”.
Finalmente, las autoridades coincidieron en la importancia de generar conciencia desde edades tempranas sobre cómo actuar ante situaciones de emergencia. Según explicaron, los estudiantes suelen compartir en sus hogares las experiencias y aprendizajes adquiridos durante estas jornadas preventivas.