El hecho ocurrió en las instalaciones de la Sección Guaymallén, dependiente del Escuadrón 64 “Mendoza”, cuando una mujer se acercó desesperada solicitando ayuda para su hijo, quien no podía respirar con normalidad.
De manera inmediata, los gendarmes tomaron en brazos al niño e iniciaron la maniobra de Heimlich, una técnica de primeros auxilios utilizada para desobstruir las vías respiratorias. Gracias al rápido accionar del personal, el menor logró estabilizarse y reaccionó favorablemente.
Posteriormente, los efectivos acompañaron a la madre y al pequeño hasta el Hospital Puente de Hierro, donde recibió atención médica especializada y quedó en observación.
Según se informó, el niño permanecía en buen estado de salud tras la asistencia recibida, destacándose la rápida y eficaz actuación de los integrantes de la Fuerza, que resultó fundamental para evitar consecuencias mayores.
