La propuesta, que consiste en la construcción de un laberinto ecológico a partir del reciclaje de botellas plásticas para el Parque Luna, surgió en el ámbito escolar como una experiencia de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Su objetivo es promover la educación ambiental, el trabajo colaborativo y la conciencia sobre el cuidado del entorno.
El proyecto tuvo un importante recorrido previo en el departamento, al obtener el segundo lugar en el concurso “Ambiente Modo ON”, organizado por la Asesoría de Gestión Ambiental de la Municipalidad de General Alvear. A partir de esa experiencia, la comunidad educativa decidió presentar la iniciativa en el certamen internacional, donde logró ubicarse entre los seis proyectos premiados entre más de cien propuestas provenientes de España y Latinoamérica.
El asesor de Gestión Ambiental Denis Rabanal, recordó que la propuesta había sido reconocida previamente en el certamen ambiental local. “El objetivo de ese concurso era incentivar a los jóvenes a desarrollar proyectos que pudieran llevarse adelante. Cuando conocimos esta convocatoria internacional invitamos a las escuelas participantes a sumarse, y la Escuela Nicolás Luna logró este importante reconocimiento”, señaló.
Las estudiantes que formaron parte del proyecto también compartieron su satisfacción por el resultado obtenido: “queríamos dejar algo que no fuera solo para nosotros, sino también para generar conciencia ambiental y que pudiera disfrutarlo toda la comunidad”, afirmaron.
El reconocimiento pone en valor el compromiso, la creatividad y el trabajo conjunto de estudiantes y docentes, que lograron transformar una propuesta educativa en un proyecto con impacto local y proyección internacional.
