Allanamientos y seguimientos policiales para recapturar al homicida Fabián “Ardilla” Cedrón
Las alarmas se encendieron este sábado cuando el sistema de monitoreo detectó que no se encontraba en su domicilio. No era un evadido cualquiera: se trataba de uno de los delincuentes más temidos de Mendoza, Fabián “Ardilla” Cedrón, con una condena a prisión perpetua por asesinar a un policía y una larga lista de antecedentes con asaltos y fugas, tal como reveló El Sol.
Había dañado el dispositivo y abandonado la casa donde cumplía prisión domiciliaria, en el corazón del barrio San Martín de Ciudad. Después de varias horas de tensión, finalmente este sábado por la noche terminó siendo detenido y trasladado a una comisaría de Ciudad.
La fuga movilizó a varias áreas policiales. Desde horas tempranas de esta jornada, efectivos de las Unidades Investigativas de Godoy Cruz y Capital trabajaron información que indicaba que el prófugo se encontraba en un domicilio que no era la cada donde debía estar. Con apoyo del GES e Infantería, montaron una vigilancia discreta en la zona y realizaron un allanamiento. Sin embargo, la primera medida resultó negativa y continuaron trabajando diferentes datos.
Con el paso de las horas, los efectivos de Investigaciones volvieron a recibir información. El dato clave llegó por la noche: había sido visto en el interior de la vivienda de su madre, donde debía permanecer.
Los policías golpearon la puerta. Adentro, sentado frente al televisor, lo vieron: era el también señalado “Mata policías”, quien se moviliza en silla de ruedas. Minutos después llegó su hermana y, tras una breve conversación, le explicaron que si no salía iban a solicitar una orden de allanamiento. Cedrón abrió la puerta y se entregó.
Según detalló el condenado, el Servicio Penitenciario se había llevado la tobillera, aunque las fuentes indicaron que la había dañado para escapar. Fue trasladado a la Comisaría Sexta y puesto nuevamente a disposición de la Justicia, que evaluará en las próximas horas si recova definitivamente el beneficio otorgado por cuestiones de salud.
Cedrón fue condenado a prisión perpetua por el crimen del agente Eduardo Sánchez en 2002. Durante el juicio, llegó a decir que lo había matado “porque le tenía bronca” y se burló de los familiares de la víctima. Fue absuelto en otro resonante caso, el asesinato del cabo Gustavo Ramet, aunque una testigo lo señaló después como autor. No pudieron condenarlo porque ya había sido absuelto en el debate oral.
Su prontuario incluye fugas de las cárceles de Boulogne Sur Mer y de una unidad penitenciaria en Santa Fe, además de robos violentos y motines carcelarios. En su historial también motines y vínculos cuando era joven con criminales conocidos como el Morocha y o el Perro, ambos ya fallecidos, el primero abatido por la policía y el segundo ahorcado en una celda.
Fuente:El Sol