Ataques incendiarios en General Alvear: una familia vive horas de terror
Una serie de hechos de extrema gravedad mantiene en vilo a vecinos de General Alvear, donde una familia denunció haber sido víctima de al menos tres ataques incendiarios en menos de 48 horas. Los episodios, ocurridos en distintos puntos del departamento, presentan características que refuerzan la hipótesis de intencionalidad y generan un profundo clima de temor.
El primero de los hechos se registró durante la madrugada del domingo, alrededor de las 5, en un salón de eventos ubicado en calle Lorca, entre 4 y medio y calle 5. Allí, un incendio de grandes dimensiones provocó la destrucción total del lugar, además de afectar la vivienda lindera donde residía la víctima, Jesús Santander.
Al llegar al sitio, el panorama era desolador: mobiliario completamente destruido, cerámicas levantadas por las altas temperaturas y pérdidas materiales millonarias. “Era un emprendimiento familiar de años, trabajábamos todos acá”, expresó Santander, visiblemente afectado. El lugar había sido utilizado días antes para el cumpleaños de su hija.
Según relató, el fuego se desató cuando él no se encontraba en el domicilio. “Salí cerca de las dos de la mañana y cuando me avisan, alrededor de las cinco menos cuarto, ya estaba todo consumido”, explicó. El damnificado descartó un accidente eléctrico, señalando que el salón no tenía suministro en ese momento.
Sin embargo, un dato encendió aún más las sospechas: al intentar dirigirse al lugar tras recibir el aviso, encontró su vehículo con dos neumáticos completamente destruidos, aparentemente cortados de manera intencional. Esta situación retrasó su llegada y obligó a que fuera trasladado por un móvil policial.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, la violencia continuó. En la madrugada del lunes, un segundo incendio tuvo como objetivo el vehículo de la pareja de Santander, estacionado en una vivienda ubicada en la zona de Costa del Atuel, Isla Gorostiaga. El auto fue hallado incendiado tras haber sido movido algunos metros, sin sus patentes y con claros indicios de haber sido manipulado.
Al momento del ataque, la mujer se encontraba durmiendo junto a su hijo menor, y fueron los vecinos quienes alertaron sobre el fuego, evitando una tragedia mayor. “Podría haberse prendido fuego toda la casa con ellos adentro”, señalaron testigos.
Horas más tarde, cuando la familia se dirigía a radicar la denuncia, ocurrió un tercer hecho. En plena mañana, alrededor de las 11, la vivienda de la misma mujer fue nuevamente atacada y terminó incendiada. Según el testimonio de la víctima, el fuego se habría iniciado desde la parte trasera de la propiedad, sin que los vecinos advirtieran movimientos sospechosos.
“Salimos a hacer la denuncia y no alcanzamos a llegar. Nos avisaron que se estaba prendiendo fuego la casa. Es algo que no se puede creer”, relató Santander, quien además aseguró que durante la noche previa habían notado movimientos extraños en las inmediaciones.
El saldo de estos episodios es devastador: pérdidas totales en el salón de eventos, daños en dos viviendas, un vehículo destruido y una familia que teme por su integridad. “No podemos dormir, tenemos miedo. Esto ya no es coincidencia”, afirmó el damnificado.
Desde el entorno de las víctimas indicaron que existirían sospechas sobre posibles responsables, aunque prefirieron no brindar detalles para no entorpecer la investigación en curso. También se confirmó que se activaron medidas de protección policial para resguardar a la familia.
Las autoridades trabajan para esclarecer los hechos y no descartan que se trate de un ataque planificado, teniendo en cuenta la secuencia, la proximidad horaria y la modalidad empleada en cada caso.
Por su parte, la familia solicita la colaboración de la comunidad para aportar información o registros de cámaras de seguridad que puedan resultar útiles, especialmente en zonas como calle Granaderos, Fray Luis Beltrán y avenida Libertador Sur.
Mientras tanto, el caso genera conmoción en toda la comunidad alvearense, que observa con preocupación una escalada de violencia poco habitual y exige respuestas urgentes.




No hay comentarios: