Histórica travesía: dos deportistas alvearenses unieron el Pacífico y el Atlántico en tándem
Los alvearenses Walter Álvarez y Silvina Castro lograron una hazaña deportiva y humana al completar una travesía de más de 1500 kilómetros en bicicleta tándem, uniendo el océano Pacífico con el Atlántico en 13 días. La llegada se concretó el viernes 10 de abril en Playa Punta Alta, en Bahía Blanca, en medio de una emotiva recepción.
La iniciativa, denominada “Juntos a pedal: uniendo océanos”, comenzó el 30 de marzo en Chile y tuvo como protagonistas a estos dos deportistas ciegos de General Alvear, quienes cuentan con más de tres décadas de trayectoria deportiva.
El desafío implicó atravesar la Cordillera de los Andes, recorrer extensas llanuras y enfrentar condiciones climáticas adversas como lluvia, viento y altas temperaturas. Para concretarlo, contaron con el apoyo de un equipo integrado por deportistas de alto rendimiento, guías y colaboradores que acompañaron cada tramo del recorrido.
Desde la organización destacaron el cierre de la travesía con un mensaje cargado de emoción: “De la mejor manera posible cerramos este gran desafío: llegamos acompañados a Playa Punta Alta, celebramos en el agua, fuimos recibidos en el municipio y terminamos la tarde en la playa Pehuen Co. Para coronar el día, lo cerramos en lo de Claudia, que nos recibió con unas riquísimas pastas caseras”.
Asimismo, expresaron un profundo agradecimiento a todos los que formaron parte del proyecto: “Gracias a cada persona que fue parte de esta travesía. A quienes pedalearon junto a nosotros, a los que nos alentaban desde la ruta, a quienes enviaron mensajes de apoyo, a las empresas y personas que colaboraron económicamente, a los medios que difundieron el desafío y a cada localidad que nos recibió con tanto cariño. Todo eso fue fundamental para hacerlo posible”.
También resaltaron el valor del equipo que hizo posible la hazaña: “A este equipo increíble, felicitaciones. Objetivo cumplido. Aprendimos a trabajar juntos, a confiar y a dar lo mejor de cada uno. Nos llevamos recuerdos que nos van a acompañar para siempre”.
Finalmente, subrayaron el mensaje central de la experiencia: “En este desafío no hubo límites. Walter y Silvina, atletas ciegos, junto a un gran equipo, lograron conectar dos océanos en bicicleta. Más de 1500 kilómetros recorridos sin que nada los detuviera. Una muestra de que el trabajo en equipo hace posible lo extraordinario y que la discapacidad no es un límite”.
La travesía, además de su dimensión deportiva, tuvo un fuerte objetivo solidario: visibilizar la inclusión y recaudar fondos para la Asociación Tiflológica Luis Braille de Mendoza.