El procedimiento se realizó en un control de Gendarmería Nacional sobre la ruta provincial 141, en Caucete. Los hombres aseguraron que el dinero provenía de cobranzas comerciales realizadas en La Rioja y Catamarca. Tras presentar documentación ante la Justicia Federal, ambos recuperaron la libertad, mientras continúa la investigación.
Un operativo de Gendarmería Nacional en el paraje Vallecito, en San Juan, terminó con el secuestro de $120.934.030 en efectivo que transportaban dos hombres oriundos de Mendoza, identificados como Ariel Acevedo y Leonardo Cisneros.
El procedimiento se realizó el martes por la noche durante un control vehicular sobre la ruta provincial 141, en el departamento de Caucete. Los efectivos detuvieron la marcha de una camioneta Volkswagen Amarok y, durante la inspección, encontraron once bolsines cerrados con precintos detrás de los asientos.
Los ocupantes explicaron que trabajaban como cobradores para una empresa mendocina y que regresaban de realizar una recaudación en las provincias de La Rioja y Catamarca. Sin embargo, la documentación presentada inicialmente no resultó suficiente para despejar las dudas de los uniformados.
Las irregularidades detectadas durante el control
Según trascendió, los gendarmes observaron que los hombres vestían de civil, no contaban con identificación como personal de transporte de caudales y circulaban fuera del horario autorizado para esa actividad.
También llamó la atención que trasladaran una suma millonaria en un vehículo que no estaba acondicionado específicamente para el transporte de valores.
Ante estas circunstancias, los efectivos consultaron al fiscal federal de turno, quien dispuso el secuestro del dinero, la documentación y los teléfonos celulares de ambos hombres. Los elementos quedaron a disposición de la Justicia para avanzar con la investigación y determinar el origen de los fondos y las condiciones en las que eran trasladados.
La empresa aseguró que se trataba de una recaudación comercial
Durante la mañana del miércoles, la abogada María Filomena Noriega se presentó ante la Justicia Federal en representación de Guerrier SAS, una empresa de seguridad con sede en Mendoza para la que trabajan Acevedo y Cisneros.
La letrada sostuvo que no existió ninguna maniobra delictiva y explicó que el traslado del efectivo formaba parte de una tarea habitual de la firma.
Según la versión presentada, Guerrier SAS había sido contratada por Al Norte Distribuciones S.R.L., una distribuidora mendocina, para realizar cobranzas a clientes de La Rioja y Catamarca. La empresa habría tercerizado el servicio por razones de seguridad y falta de personal, mediante un acuerdo privado que autorizaba a la firma de seguridad a recaudar y trasladar el dinero.
Además, indicaron que la camioneta contaba con seguimiento mediante GPS satelital y cámaras de seguridad instaladas en la cabina para registrar los movimientos durante el recorrido.
A qué correspondían los $120 millones
De acuerdo con la documentación presentada por la empresa ante la Justicia, los $120.934.030 correspondían a pagos parciales de facturas de ocho clientes de Al Norte Distribuciones.
El dinero estaba distribuido en once bolsines cerrados con precintos, según el procedimiento que, de acuerdo con Guerrier SAS, habían establecido ambas compañías.
Para respaldar su explicación, la empresa aportó facturas, recibos de cobranza, el contrato de prestación de servicios y documentación relacionada con su habilitación como firma de seguridad.
Tras la presentación de estos elementos ante la Justicia Federal, Acevedo y Cisneros recuperaron la libertad.
No obstante, la investigación continúa para determinar si el dinero tenía el origen comercial declarado y si el traslado se realizó conforme a las exigencias legales vigentes. La Justicia deberá analizar la documentación incorporada al expediente y establecer si existió alguna irregularidad en el procedimiento.
